De ‘Philadelphia’ a ‘Call me by your name’, celebra el Orgullo LGTBIQ con estas películas
Junio es el mes del Orgullo LGTBIQ y un buen momento para redescubrir algunas películas que abordan historias del colectivo desde puntos de vista diferentes, y hasta épocas distintas.
El cine sobre las personas LGTBIQ ha alcanzado una gran variedad en los últimos años, por lo que las tradicionales recomendaciones de películas para celebrar el Orgullo se han vuelto, también, de lo más interesante porque abarcan géneros, temáticas y hasta épocas de lo más diferente. Sin embargo, siempre hay un hueco para clásicos como Philadelphia, que Jonathan Demme dirigió en 1993, justo dos años después del éxito en los Oscar de El silencio de los corderos (una película, por cierto, muy criticada por la comunidad trans por el retrato de su asesino, Buffalo Bill).
La cinta se inspira, entre otras personas, en las vidas de dos abogados, Geoffrey Bowers y Clarence Cain, que fueron despedidos por sus bufetes en 1987 y 1990, respectivamente, después de que se supiera que tenían sida. Ambos demandaron por discriminación a sus jefes y sus historias se combinaron para crear a Andrew Beckett, abogado de Filadelfia que oculta a sus compañeros que es homosexual y que tiene sida. Cuando el bufete lo despide, alegando un pobre desempeño de su trabajo, Andrew contrata a Joe Miller, abogado especializado en lesiones y accidentes, para que demande a su empresa, pero Miller tendrá que superar sus propias reticencias e ignorancia ante la enfermedad.
La película supuso un enorme éxito pese a que, al principio, había ciertas dudas sobre sus posibilidades comerciales. Tom Hanks se quedó con el papel de Beckett después de que muchos otros actores lo rechazaran por diferentes razones, y Denzel Washington terminó siendo Joe Miller por el mismo camino. Philadelphia fue, además, uno de los trabajos importantes del principio de la carrera de Antonio Banderas en Hollywood, dando vida al novio de Beckett. En la era del “no preguntes, no lo cuentes” que imperaba en Estados Unidos en los 90, la película acabó ganando sendos Oscar a mejor actor y mejor canción original (Streets of Philadelphia, de Bruce Springsteen).
De musicales de Broadway al siglo XIX
El sida es también una parte importante de Rent, el musical que lanzó al estrellato a Jonathan Larson en 1996, aunque él fallecería repentinamente unos días antes del estreno. Inspirándose en la ópera La bohème, Larson contaba la historia de varios personajes que vivían, como él, en el neoyorquino East Village, intentando pagar el alquiler mientras buscan la manera de cumplir sus sueños de ser artistas bohemios. La historia gira, sobre todo, alrededor de Mark, aspirante a cineasta, y sus personajes exploran su sexualidad y sus sueños artísticos con la presencia constante de las drogas y el VIH. El musical fue todo un fenómeno en Broadway que acabaría siendo llevado al cine en 2005, dirigido por Chris Columbus y con buena parte del reparto original del musical repitiendo sus papeles, incluyendo a Idina Menzel, Anthony Rapp o Jesse L. Martin.
Fenómeno, pero de otro tipo, sería en 2017 Call me by your name, película de Luca Guadagnino que adataba un libro de Andre Aciman. En este caso, estamos ante una coming of age, es decir, una historia de descubrimiento y maduración centrada en Elio, un adolescente de 17 años que, en el verano de 1983, vive en el campo en Italia. Su padre es un profesor de arqueología que invita a pasar una temporada a Oliver, estudiante de postgrado, con el que Elio entablará una historia de amor que lo llevará a descubrir cosas de sí mismo que desconocía. La película fue un éxito desde su presentación en el Festival de Sundance y lanzó las carreras de Timothée Chalamet (nominado al Oscar por este papel) y Armie Hammer (aunque la suya descarriló por un escándalo sexual poco después) y consagró a Guadagnino entre los directores más respetados de la actualidad.
Hacia ese camino se mueve la directora y guionista Mona Fastvold, colaboradora en los guiones de las películas de su marido, Brady Corbett (The Brutalist), y directora de tres filmes: The Sleepwalker (2014), el muy peculiar musical El testamento de Ann Lee, con Amanda Seyfried, de 2025, y El mundo que viene (2020), una historia de amor entre dos mujeres en la parte más aislada y rural de la costa este de Estados Unidos, a mediados del siglo XIX. Sus protagonistas son dos matrimonios que intentan sacar adelante su casa y sus tierras en un entorno salvaje y muy arduo y, por el camino, las esposas inician una relación clandestina. Vanessa Kirby y Katherine Waterston son las principales protagonistas de esta adaptación de un libro de Jim Shepard que ganó el Queer Lion del Festival de Venecia.